Vestenda

Tu armario, claro

Mira lo que tienes

Ordena tu ropa, compón looks y mira cómo te quedan antes de vestirte.

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La ficha de un look: la imagen generada a partir de tu foto, con la camiseta teja y el pantalón gris puestos; debajo, su nombre, «Comida Lunes», sus dos prendas y las veces que te lo has puesto.

Un armario con forma

De la ropa que tienes a los looks que planeas.

Mira el look entero

Repasa un conjunto de un vistazo, desde la ropa que tienes hasta cómo se juntan las piezas.

Monta tu armario

Guarda cada prenda en un sitio, ordenada por accesorios, arriba, abrigos, abajo, calzado y vestidos.

Filtra con precisión

Acota el armario por tipo de prenda, color o marca cuando ya sabes qué quieres ponerte.

Pruébate los looks

Compara tu foto con el resultado generado y mira cómo te queda el conjunto elegido.

Planea la semana

Usa Hoy para llevar la cuenta de lo que te pusiste y de lo que tienes planeado.

La ficha de un look: la imagen generada a partir de tu foto, con la camiseta teja y el pantalón gris puestos; debajo, su nombre, «Comida Lunes», sus dos prendas y las veces que te lo has puesto.
La pantalla del armario: arriba las colecciones, todavía ninguna, y el cambio de armario; debajo, la figura del cuerpo y a su lado las seis zonas —accesorios, arriba, abrigos, abajo, calzado y vestidos, esta última apagada porque no tiene nada dentro—.
El armario en rejilla: arriba los filtros por tipo, color y marca, con «Todas» elegido, y debajo las prendas de dos en dos, cada una con su nombre, su marca y su talla.
El probador con sus dos mitades: a la izquierda tu foto de cuerpo entero, a la derecha la camiseta del look que vas a probar. Debajo, el botón de probar con las pruebas que te quedan, y al final las pruebas hechas de ese look, que todavía no tiene ninguna.
La pantalla de Hoy: el look que te pondrías con el botón de llevarlo, debajo la tira de la semana con sus siete días —hoy marcado y el viernes punteado porque está planificado—, y al final las últimas prendas que has subido.

Hecha para vestirse

Una vista tranquila de tu armario, tus looks y tu semana.

La pantalla del armario: arriba las colecciones, todavía ninguna, y el cambio de armario; debajo, la figura del cuerpo y a su lado las seis zonas —accesorios, arriba, abrigos, abajo, calzado y vestidos, esta última apagada porque no tiene nada dentro—.
El armario en rejilla: arriba los filtros por tipo, color y marca, con «Todas» elegido, y debajo las prendas de dos en dos, cada una con su nombre, su marca y su talla.
El probador con sus dos mitades: a la izquierda tu foto de cuerpo entero, a la derecha la camiseta del look que vas a probar. Debajo, el botón de probar con las pruebas que te quedan, y al final las pruebas hechas de ese look, que todavía no tiene ninguna.
La pantalla de Hoy: el look que te pondrías con el botón de llevarlo, debajo la tira de la semana con sus siete días —hoy marcado y el viernes punteado porque está planificado—, y al final las últimas prendas que has subido.

El armario

Un armario que se mira como un cuerpo

No hay lista de carpetas. La pantalla del armario es una figura, y cada parte lleva a lo que se lleva ahí. Lo que se enciende es el cuerpo, no un recuadro sobre el cuerpo: el armario se lee de un vistazo como una figura a medio iluminar. Y lo que no es de temporada se guarda sin borrarse: el cambio de armario lo aparta de la vista y lo devuelve cuando toca.

La pantalla del armario: arriba las colecciones, todavía ninguna, y el cambio de armario; debajo, la figura del cuerpo y a su lado las seis zonas —accesorios, arriba, abrigos, abajo, calzado y vestidos, esta última apagada porque no tiene nada dentro—.

Pasa por encima de una zona. Cada parte del cuerpo lleva a los tipos de prenda que se llevan ahí, y las franjas no se solapan: un tipo se lleva en un solo sitio.

Las prendas

De una foto en el sofá a una prenda colgada

Dar de alta una prenda son cuatro pasos, y el segundo no lo haces tú.

El formulario de una prenda: la foto ya recortada sobre el lienzo y, debajo, los seis campos de la ficha: categoría, marca, color, talla, temporada y observaciones.
  1. La foto

    Desde la galería o con la cámara. Eliges la prenda que quieres guardar y Vestenda recibe esa foto, no el resto de tu galería.

  2. El recorte

    El fondo se va solo. La prenda queda sobre el crema como si estuviera colgada, y no sobre el sofá donde la fotografiaste.

  3. La ficha

    Categoría, marca, color, talla, temporada y lo que quieras anotar. Las marcas se sugieren mientras escribes, así que la misma marca no acaba escrita de tres maneras.

  4. Su sitio

    La prenda cae en la zona del cuerpo donde se lleva. No hay carpetas que mantener: el orden sale del tipo que elegiste.

El fondo se quita una sola vez, al guardar la prenda, y ya se queda recortada para siempre. Si algún día el recorte no sale, la prenda se guarda igual con la foto original: lo que no puede pasar es que te quedes sin la prenda.

Los looks

Componer con lo que ya tienes

Un look se compone tocando el maniquí: cada zona ofrece las prendas que caben ahí. Las reglas no son un formulario que valida al final, son parte de vestirse.

El compositor de un look: el maniquí con el torso, las piernas y los pies encendidos, y a la derecha las tres prendas puestas, agrupadas por zona.
  • Una prenda por zona

    Salvo arriba y accesorios. Una camisa abierta sobre una camiseta es una forma normal de vestirse, y un bolso no le estorba a una bufanda; dos pantalones puestos a la vez no son un look, son un error de dedo.

  • El vestido va solo

    Ocupa el tronco y las piernas de una pieza, así que no admite algo de arriba ni algo de abajo. Con un abrigo encima sí, que es como se lleva. La exclusión está escrita en los dos sentidos: si no, el orden en que tocas las zonas cambiaría lo que puedes componer.

  • Las colecciones no son carpetas

    Una prenda puede estar en varias a la vez, y un look también, así que agrupar por «trabajo» y por «verano» no obliga a elegir.

El probador

Verte con el look antes de ponértelo

Compones el look en el maniquí, pulsas probar, y Vestenda genera una imagen de cómo te queda ese conjunto puesto. Hace falta una foto tuya de cuerpo entero, que se guarda aparte del armario y se borra cuando quieras.

El probador con sus dos mitades: a la izquierda tu foto de cuerpo entero, a la derecha la camiseta del look que vas a probar. Debajo, el botón de probar con las pruebas que te quedan, y al final las pruebas hechas de ese look, que todavía no tiene ninguna.
  • Tu foto, aparte.

    Una sola, guardada fuera del armario y solo para esto. Se pide con una casilla que nace sin marcar, y borrarla es un toque: no pierdes nada más de la app.

  • El look que ya has compuesto.

    No eliges prendas otra vez: se prueba lo que tienes montado en el maniquí, con las reglas de zona que ya se aplicaron al componerlo.

  • Diez pruebas gratis, y son diez en total.

    Cada imagen cuesta dinero de verdad, así que hay un límite y está dicho por delante. No se renuevan cada mes: son diez, y ya. Vestenda Pro sube a cien al mes.

  • Marcadas como generadas.

    La imagen es una aproximación, no una foto: no promete la talla ni el color exacto. Lleva el aviso puesto y no se quita.

Hoy

Qué te pusiste, y qué te vas a poner

La tira de tu semana se llena por los dos lados: tres días detrás con lo que llevaste, hoy en medio, y tres delante con lo que piensas ponerte. No es la semana del calendario, es una ventana que rueda contigo, así que los siete días valen igual.

La pantalla de Hoy: el look que te pondrías con el botón de llevarlo, debajo la tira de la semana con sus siete días —hoy marcado y el viernes punteado porque está planificado—, y al final las últimas prendas que has subido.
  • «Me lo puse».

    Era el verbo que le faltaba a la app: tenía el inventario y tenía los looks, y ninguna forma de decir que algo se había llevado. Ahora un look se marca en el día en que te lo pusiste.

  • Una previsión no es una puesta.

    Lo que planeas para el jueves y lo que llevaste el martes no se guardan en el mismo sitio, y en la tira se distinguen por el canto: oro entero para lo hecho, punteado para la intención. Si se pintaran igual, la app estaría afirmando que ya te lo has puesto.

  • Las veces que te lo has puesto.

    Cada look lleva la cuenta encima. Es lo que convierte el armario en algo que se mira para decidir, y no solo en un inventario ordenado.

Quién lo ve

Tu armario es tuyo; lo que se publica lo eliges tú

Vestenda no tiene nada que ganar enseñando lo que guardas: ni a otra persona, ni a un anunciante. Hay un sitio donde se ven looks —Descubrir—, y a él solo llega lo que alguien publica a propósito. De ahí estas cuatro, que son las que te cambian algo.

  • Solo lo ves tú.

    Tus prendas y tus looks van con tu cuenta y no los abre nadie más: ni otra persona que use Vestenda, ni esta página desde la que lo estás leyendo. Lo único que se ve fuera es el look que publiques.

  • Tu foto del probador, aparte.

    No entra en el armario y se borra de un toque. Es la única foto tuya que Vestenda necesita, y solo sale de ahí si eliges publicar un look con ella de portada: se pregunta cada vez, y con la consecuencia escrita delante.

  • Publicar es un acto, no un ajuste.

    Se publica un look, no la cuenta: eliges cuál y con qué portada, y lo retiras cuando quieras. No hay seguidores, y lo que no publiques no está en Descubrir.

  • Sin anuncios.

    Vestenda se paga con Pro o no se paga. Nunca con tu armario.

PrivacidadTérminos

El plan

Qué es gratis y qué se paga

Vestenda se usa gratis: 50 prendas y diez pruebas del probador. Las diez son en total y no se renuevan cada mes — está dicho aquí porque es lo que más se confunde. Vestenda Pro quita el tope del armario, sube a cien pruebas al mes y deja publicar tus looks en Descubrir.

Gratis

 

Prendas en el armario
50
Pruebas del probador
10 en total, de por vida
Publicar looks en Descubrir
No

Vestenda Pro

6,99 €/mes · 54,99 €/año

Prendas en el armario
Sin tope
Pruebas del probador
100 al mes
Publicar looks en Descubrir
Sí

Y un freno que no depende del plan y vale para todos: 20 pruebas al día. Cada imagen se paga fuera, y un error no puede llevarse un mes por delante.

  • Dejar de pagar no te quita nada.

    Tus prendas siguen ahí y tus looks también. Lo que se acaba es poder añadir una prenda más o sacar otra imagen: se limita lo que viene, nunca lo que ya tienes.

  • Se paga y se cancela en el teléfono.

    La suscripción es de la App Store: se contrata dentro de la app con tu cuenta de Apple y se cancela desde los ajustes del teléfono, sin pasar por aquí. El precio sale en tu moneda.

Preguntas

¿Hay versión para Android?
No. Vestenda es una app de iPhone y necesita iOS 26 o más nuevo.
¿Tengo que recortar las prendas a mano?
No. El fondo se quita solo al guardar, y si algún día no sale, la prenda se guarda con la foto original.
¿Qué pasa con mis fotos?
Las de las prendas van a tu cuenta y solo las ves tú; si publicas un look, su portada las lleva dibujadas. La del probador se guarda aparte, es la única que hace falta que salga del armario, y se borra cuando quieras.
¿Y si paso de 50 prendas en el plan gratis?
Lo guardado sigue ahí y se sigue usando. Para seguir añadiendo, Pro quita el tope.
¿Las diez pruebas del probador se renuevan cada mes?
No. Las diez del plan gratis son en total y de por vida. Con Pro son cien al mes.
¿En qué idiomas está?
Esta página está en diez idiomas. La app, en castellano y en inglés.

Vístete con lo que tienes

Pon tu armario a la vista y haz que cada conjunto sea más fácil de elegir.

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