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Vestenda

Tu armario, ordenado como un cuerpo.

Fotografías una prenda, el fondo se va solo y queda guardada donde se lleva: en el hombro, en el torso, en los pies. Después compones looks con lo que ya tienes y los agrupas como quieras. Una app de iPhone, en castellano, sin feed y sin nadie mirando.

En desarrollo

El armario

Un armario que se mira como un cuerpo

No hay lista de carpetas. La pantalla del armario es una figura, y cada parte lleva a lo que se lleva ahí. Lo que se enciende es el cuerpo, no un recuadro sobre el cuerpo: el armario se lee de un vistazo como una figura a medio iluminar.

Pasa por encima de una zona. Cada parte del cuerpo lleva a los tipos de prenda que se llevan ahí, y las franjas no se solapan: un tipo se lleva en un solo sitio.

Las prendas

De una foto en el sofá a una prenda colgada

Dar de alta una prenda son cuatro pasos, y el segundo no lo haces tú.

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La foto

Desde la galería o con la cámara. Eliges la prenda que quieres guardar y Vestenda recibe esa foto, no el resto de tu galería.

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El recorte

El fondo se va solo. La prenda queda sobre el crema como si estuviera colgada, y no sobre el sofá donde la fotografiaste.

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La ficha

Tipo, marca, color, talla y temporada. Las marcas se sugieren mientras escribes, así que la misma marca no acaba escrita de tres maneras.

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Su sitio

La prenda cae en la zona del cuerpo donde se lleva. No hay carpetas que mantener: el orden sale del tipo que elegiste.

El fondo se quita una sola vez, al guardar la prenda, y ya se queda recortada para siempre. Si algún día el recorte no sale, la prenda se guarda igual con la foto original: lo que no puede pasar es que te quedes sin la prenda.

Los looks

Componer con lo que ya tienes

Un look se compone tocando el maniquí: cada zona ofrece las prendas que caben ahí. Las reglas no son un formulario que valida al final, son parte de vestirse.

  • Una prenda por zona

    Salvo arriba y accesorios. Una camisa abierta sobre una camiseta es una forma normal de vestirse, y un bolso no le estorba a una bufanda; dos pantalones puestos a la vez no son un look, son un error de dedo.

  • El vestido va solo

    Ocupa el tronco y las piernas de una pieza, así que no admite algo de arriba ni algo de abajo. Con un abrigo encima sí, que es como se lleva. La exclusión está escrita en los dos sentidos: si no, el orden en que tocas las zonas cambiaría lo que puedes componer.

  • Las colecciones no son carpetas

    Una prenda puede estar en varias, y un look también. Archivar un look no lo borra: lo saca de la lista y lo deja donde se puede recuperar.

El probador

Lo que todavía no está

El probador es la última pieza: verte a ti con un look que ya has compuesto. La pantalla existe y dice qué es; el botón que genera la imagen está apagado, con el porqué debajo. Esto es lo que le falta.

Pendiente

  • La foto tuya. Una sola, guardada aparte del armario y solo para esto. El permiso que le das caduca por su cuenta y puedes retirarlo cuando quieras. Ya tiene pantalla; falta atarla a la prueba.
  • Verte con el look puesto. Y que esa imagen quede guardada contigo, no un rato: un look que solo se ve mientras lo miras no sirve para decidir qué ponerte mañana.
  • Lo que va a costar. Cada imagen cuesta dinero de verdad, así que habrá un límite y estará dicho por delante. Los números se deciden con el probador terminado: soltar una cifra antes de saberla se lee como una promesa, y luego como una promesa rota.
  • El registro de puestas. “Llevado 5 veces”, “el último, hace 12 días”, el planificador de la semana. Todavía no existe, así que la app no lo enseña.

Cuando salga

Te aviso el día que se pueda descargar

La app está en desarrollo: falta el probador, y hasta que esté no hay nada que instalar. No hay fecha, y no la va a haber inventada. Déjame el correo y te escribo el día que esté en el App Store.

Un solo correo, el día que salga. Ni novedades, ni lista de nadie, ni se comparte con nadie más.